Por Raul F Calvet
CEO Colliers Market Intelligence
Hay mucho mas que admirar que el hecho que pasaron de ser el país más peligroso del mundo, al país más seguro de Latinoamérica. En menos de 10 años redujeron el 98% de los homicidios. Pero no solo sorprenden las estadísticas, sino que hay que admirar el coraje y el empeño que puso el Gobierno y la ciudadanía en lograr algo que muchos afirmaban que no se podía solucionar, y de hecho así lo demostraban los registros históricos.
Lo realmente admirable es ver como este hecho tan importante, para los salvadoreños solo fue el primer paso. Un recorrido por el país es suficiente para ver el desarrollo de carreteras, techo industrial, hoteles, turismo, techo logístico, viviendas, aeropuertos, sistema financiero, comercio y cultura, reflejo de los pasos adicionales que están dando para el desarrollo del país.
Pero si tengo que elegir un solo factor que caracterice al nuevo El Salvador, este sería la tranquilidad y la esperanza de un futuro promisorio que hoy en día manifiestan abiertamente sus ciudadanos. Pasaron de tener que pagar extorsiones a las pandillas hasta para entrar en sus propios barrios o de pedir permiso para visitar a sus familiares, a caminar hoy en día tranquilamente por las calles, salir a correr y hacer ejercicios en cualquier parte y a cualquier hora, a trabajar tranquilamente en sus negocios sin tener que pagar “contribuciones” a las pandillas. Como éstas, hay miles de historias motivadoras de la gente de a pie.
Yo tengo el privilegio que ver muy de cerca y participar de alguna manera en el desarrollo de grandes emprendimientos en el país, y así como conozco las historias de la gente trabajadora, veo el empuje, la visión y el compromiso de los lideres del país y de todo un equipo de profesionales que trabajan sin descanso para incentivar el desarrollo económico y social del país. En este artículo mostraré algunos pocos de los muchos avances que está experimentando El Salvador.
La Oficina de Planificación (OPAMSS) registró mas de $3,000 millones de dólares en proyectos privados en el 2024. Solo en el sector de la construcción se observó un crecimiento del 18% en el 2023, y luego de una disminución al 11% en el 2024, CASALCO estima un crecimiento superior para el 2025. Solo a mayo de este año se tenían registrados más de 120 proyectos habitacionales, un aumento significativo sobre el año anterior gracias a la mayor confianza en la inversión y seguridad en los rendimientos financieros. Inclusive ya empiezan a construirse edificios de mas de 35 niveles gracias a los incentivos fiscales propuestos por el poder Ejecutivo ante la necesidad de eficiencia de espacios, ya que El Salvador tiene mas de 6 millones de habitantes y una densidad poblacional de 307
habitantes por kilómetro cuadrado, una cifra que triplica la densidad de Costa Rica y cuadruplica la de Panamá y Nicaragua.
Nuestra empresa preparó varios modelos de negocios de vivienda vertical para el sector de clase media en sitios periféricos a la capital, como Apopa, Soyapango, Lourdes e inclusive ciudades mas lejanas con un gran desarrollo económico como San Miguel, donde los resultados de estas inversiones de vivienda vertical se acercan al 20% de Tasa Interna de Retorno.
El sector de Turismo, también se presenta sumamente dinámico, con clarísimas señales de oportunidades de inversión como por ejemplo la sostenida alta ocupación de los hoteles de la capital por encima del 82% y el crecimiento de la tarifa promedio, así como el crecimiento de más del 40% en las llegadas de viajeros por el Aeropuerto de Comalapa. El Salvador ahora se ha convertido en un destino de surf a nivel mundial, con competencias internacionales en sus playas y con el desarrollo del proyecto “Surf City” que impulsa el Gobierno y el sector privado, lo que está trayendo múltiples inversiones en hotelería, restaurantes y servicios a lo largo de toda la costa Pacífica.
A nosotros nos tocó la oportunidad de diseñar hasta la fecha 11 modelos de negocios para hoteles en las playas, en la capital y en ciudades del interior, de diferentes tamaños y calidades, desde hoteles boutiques y hoteles de aeropuerto hasta resorts de playa con mas de 300 habitaciones. Las proyecciones para El Salvador permiten estimar tasas internas de retorno entre el 21% y el 36% y retornos a la inversión de alrededor del 35%. Las ocupaciones estimadas, con mayor oferta, se mantienen en las playas en un 70% y en la ciudad en 74%.
La demanda para la hotelería no está basada solo en el turismo internacional, también se detecta un importante movimiento interno de turismo doméstico y una importante demanda de salvadoreños que viven en el exterior. Este último segmento, es también uno de los segmentos importantes en la venta de nuevas viviendas. Igualmente, el robusto crecimiento en techo industrial y logístico están creando una demanda adicional en diferentes zonas del país.
En ese sentido, el Gobierno está haciendo importantes avances en la competitividad de El Salvador para la atracción de inversiones en industrias, donde el precio de la energía es un factor determinante, así como lo es la infraestructura de naves industriales, vialidades, disponibilidad de mano de obra, acceso al mercado internacional, servicios y estabilidad socio-política. Todos estos factores sabemos que están siendo gestionados por las autoridades del Gobierno actual.
Los retos que enfrenta El Salvador se pueden dividir en dos grandes grupos. El primero los retos que comparten de manera similar con el resto de los países de la región y el segundo los retos particulares de El Salvador.
En el primer grupo, vemos que a nivel regional aun hay mucha dependencia de las remesas familiares, principalmente desde Estados Unidos y México. Igualmente, el alto porcentaje de informalidad en la actividad económica, las complicaciones de la integración regional que avanza muy lentamente, el bajo nivel educativo de la población centroamericana en general y la vulnerabilidad climática, aunque en este último factor, El Salvador está menos afectado que los países con costas del lado del Caribe.
En el segundo grupo vemos la alta densidad poblacional y la enorme demanda de servicios que esto representa tanto a nivel municipal como estatal, los retos de un crecimiento que duplique o triplique el actual y la necesidad de mantener y consolidar las condiciones actuales con las que se vienen solucionando las necesidades del país a fin de garantizar la seguridad y el dinamismo económico a largo plazo.
Pensar que el futuro del desarrollo de un país solo depende de uno o dos factores, es un error al subestimar la interrelación de muchos factores que sumados hacen la fuerza que permite llevar adelante a un país. En este sentido El Salvador también está dando importante avances en el desarrollo de la tecnología, tanto en el sistema financiero, como en los procesos de gestión de servicios estatales en salud, educación y “permisologías”. Se han creado marcos normativos y regulatorios para incentivar las inversiones en data centers, plataformas de blockchain, uso de Criptoactivos y tokenización. Inclusive se han creado normativas para el desarrollo de Inteligencia Artificial. Estos avances han colocado al Salvador en un lugar destacado en el mundo de las Fintech, de las criptos y del desarrollo tecnológico y hasta inclusive en el desarrollo aeroespacial con el ESAI que impulsa el desarrollo de nanosatélites y la participación en clústeres de cooperación internacional.
Las perspectivas para el futuro del Salvador son excelentes, tanto en los sectores inmobiliarios, como el turístico y el de complejos industriales y logísticos. También se van a destacar los nuevos modelos de negocios relacionados a la tecnología. Todo dependerá de que se mantengan y sigan mejorando las condiciones y el ambiente de inversiones, para que los proyectos y los esfuerzos puedan en el medio y en el largo plazo dar sus frutos no solo para los inversionistas, sino también para los ciudadanos salvadoreños.





