La nueva Cámara apunta a representar a un sector en crecimiento, impulsar buenas prácticas y abrir diálogo con municipios y provincias para acelerar la recuperación del parque habitacional.
El flipping inmobiliario comienza a dar un paso hacia su institucionalización en Argentina. El pasado 5 de mayo se constituyó formalmente la Cámara Argentina de Flipping Inmobiliario (CAFI), la primera entidad gremial del país orientada a nuclear a profesionales dedicados a la compra, remodelación y reventa de propiedades.
La creación de la cámara aparece en un contexto donde el deterioro del parque habitacional empieza a convertirse en uno de los grandes temas urbanos del país. Según datos citados por la entidad, Argentina enfrenta un déficit habitacional de 3,5 millones de viviendas, y una parte importante de ese número corresponde a inmuebles ya construidos que hoy necesitan ser recuperados.
“Dos millones de viviendas están inhabitables prácticamente, según el último censo, y forman parte del déficit habitacional”, explicó Virgilio Raiden, presidente de CAFI. Desde su mirada, el flipping puede transformarse en una herramienta concreta para intervenir sobre ese stock envejecido y devolverlo al mercado en condiciones habitables.
Recuperar propiedades existentes, una oportunidad que empieza a tomar escala
La actividad, que en mercados como Estados Unidos representa cerca del 7% de las operaciones inmobiliarias, todavía tiene un desarrollo incipiente en Argentina. Sin embargo, el ecosistema comenzó a crecer con fuerza en los últimos años a partir de la aparición de comunidades profesionales, programas de formación y nuevos perfiles especializados.
“Hoy tenemos una comunidad organizada de más de 100 fliperos en Argentina que están haciendo flipping y esto no está más que naciendo recién, tiene mucho para crecer”, sostuvo Raiden.
En ese marco, la cámara busca ocupar un rol de representación frente a gobiernos provinciales y municipales, especialmente en situaciones donde los procesos administrativos o regulatorios dificultan la recuperación de inmuebles con valor urbano o patrimonial.
Según explicó Raiden, existen casos de petits hoteles o propiedades históricas que podrían ser recuperadas mediante operaciones de flipping, pero cuyos tiempos burocráticos terminan haciendo inviables los proyectos. “Queremos poder alinear expectativas y procesos orientados a rescatar algunos inmuebles que valen la pena ser rescatados y no que sean demolidos”, señaló.
Además del vínculo institucional, CAFI también proyecta brindar servicios a sus asociados, incluyendo asesoramiento legal y acuerdos con proveedores vinculados al sector.
Buenas prácticas y confianza en una actividad en expansión
Otro de los ejes centrales será la construcción de estándares y buenas prácticas dentro de una actividad que todavía no cuenta con regulaciones específicas ni métricas oficiales. Desde la cámara aclaran que no buscan regular el mercado, sino fortalecer su profesionalización y reputación.
“Queremos que siga creciendo con prestigio, que sea sinónimo de un buen negocio y de buenas remodelaciones”, afirmó Raiden. Y agregó: “Queremos promover buenas prácticas empresariales para que cuando alguien vea una propiedad “flipeada”, piense en calidad y confianza”.
La entidad estará presidida por el propio Virgilio Raiden, fundador de Flipping Master y referente del sector en Iberoamérica. La vicepresidencia quedó a cargo de la arquitecta Laura Casas.
Más allá del crecimiento de la actividad como modelo de negocio, la creación de CAFI pone sobre la mesa una discusión más amplia: cómo recuperar viviendas existentes, modernizar zonas urbanas consolidadas y evitar que parte del patrimonio construido continúe deteriorándose.
En un escenario donde el acceso a vivienda nueva sigue siendo limitado, el flipping empieza a instalarse también como parte de una conversación urbana, económica y habitacional que recién comienza.





