Mientras el Gobierno nacional y las entidades profesionales discuten por la colegiación y las comisiones, analistas del sector advierten que la solución estructural al estancamiento radica en superar la fragmentación mediante infraestructuras comunes de datos y cooperación entre corredores.
El mercado inmobiliario en la Argentina atraviesa un escenario de fuerte debate estratégico sobre sus reglas de funcionamiento. Por un lado, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado conducido por Federico Sturzenegger, impulsa la apertura del sector y califica de “aberración social” los aranceles mínimos fijados por los colegios profesionales. Por el otro, los Colegios de Corredores y Martilleros defienden la colegiación obligatoria como la única herramienta para asegurar la certidumbre jurídica de las operaciones.
Sin embargo, referentes técnicos y analistas del sector señalan que esta disputa omite el problema de fondo: el verdadero desafío de la actividad no radica únicamente en desregular las matrículas, sino en organizar el mercado sobre bases de cooperación y trazabilidad de datos.
El costo económico de la fragmentación de datos inmobiliarios
La atomización actual del sector hace que cada inmobiliaria opere con su propia cartera de inmuebles de forma aislada. Salvo por la dinámica interna de algunas redes de franquicias, el mercado en general carece de una plataforma unificada donde compartir ofertas y consultar datos reales sobre valores de transacciones concretadas.
Esta falta de un sistema transparente e integrado genera demoras de varios meses en la concreción de las operaciones de compraventa. El retraso en los plazos de venta no solo impacta en los intermediarios, sino que frena el otorgamiento de créditos hipotecarios, posterga refacciones y mudanzas, y paraliza el consumo asociado al desarrollo urbano.
La alternativa del MLS: Cooperación estructurada y eficiencia
Frente al retiro del Estado sin esquemas de reemplazo y la postura defensiva de los colegios profesionales, cobra fuerza una tercera vía basada en la colaboración tecnológica.
El martillero Diego Ibarlucía, impulsor del modelo de Servicio de Listado Múltiple (MLS), plantea la necesidad de virar la discusión gremial hacia conceptos de eficiencia y datos comparables. A diferencia de los portales de clasificados tradicionales, un sistema MLS funciona como una infraestructura compartida entre competidores bajo reglas comunes de validación.
«El dilema central reside en cuánto crecimiento económico pierde una ciudad cuando su capital inmobiliario no circula con fluidez», explican los especialistas del sector.
El estándar que necesita el real estate en la Argentina
Analistas de la industria comparan la situación actual del real estate con la revolución logística que significó la estandarización del contenedor en el comercio marítimo internacional: el gran salto de productividad no surgió de producir más mercadería, sino de unificar las reglas y la infraestructura de transporte.
En este sentido, los expertos concluyen que la transparencia y el dinamismo del mercado inmobiliario no se lograrán solo con discusiones sobre la matrícula o los honorarios, sino mediante la implementación de un sistema moderno que elimine la fragmentación de la información y permita que el capital inmobiliario vuelva a fluir en la economía.
Fuente: Gazeta Norte





