LEED Fellow y Living Future Hero, lidera procesos de descarbonización y regeneración urbana desde una mirada que equilibra técnica, impacto y viabilidad económica.
Una vocación que une arquitectura, ingeniería y propósito
La decisión de dedicarse a la descarbonización no fue repentina. Esteban se formó en arquitectura en Uruguay, donde —como en Argentina— la carrera tiene una fuerte base técnica. Al regresar a Colombia, esa diferencia lo llevó a estudiar también ingeniería civil. Esa doble formación le permitió ver la sostenibilidad no como un accesorio estético, sino como un proceso técnico que requiere cálculo, simulación y toma de decisiones basadas en datos.
Su tesis sobre renovación urbana fue reconocida a nivel internacional y le abrió las puertas a una beca en Rotterdam, donde se formó en urbanismo sostenible. De esa experiencia surgió la semilla de Green Loop, fundada en 2009. “Había visto algo que aquí nadie hablaba, y supe que ahí había una oportunidad”.
Green Loop: sostenibilidad como sistema y negocio
Desde el inicio, la visión fue clara: integrar sostenibilidad a los procesos de diseño y construcción, con fundamentos técnicos sólidos. “Entendí que esto no era solo arte o sensibilidad ambiental. Había que ponerle números”.
En Green Loop, Esteban lidera el desarrollo de servicios como modelado energético, auditorías, comisionamiento, bioclimática y, más recientemente, contabilidad de carbono y estrategias ESG. Esa evolución natural del conocimiento técnico lo llevó a adentrarse en el enfoque regenerativo, sumando formación con Regénesis y experiencia en proyectos bajo estándares como Living Building Challenge.
Obstáculos, normativas y oportunidades en la región
Uno de los desafíos más grandes al implementar estrategias de descarbonización, señala, es el escepticismo de los desarrolladores: “Muchos creen que es caro e inviable. Hay que demostrarles que puede hacerse dentro del presupuesto, con herramientas técnicas y beneficios reales”.
En cuanto a normativas como LEED o Living Building Challenge, su adopción masiva aún está lejos en América Latina. “Faltan datos base, hay desconocimiento técnico, y muchas veces no hay estándares locales para medir consumos”, explica. Aun así, estas certificaciones permiten generar casos de estudio, educar y mostrar que ser sostenible puede ser incluso más rentable gracias a incentivos fiscales o normativos.
¿Por qué apostar por lo regenerativo?
Para Esteban, hablar de regeneración es ir más allá del impacto neutro. Es pensar cómo la arquitectura puede devolverle valor al ecosistema, al tejido social o a la identidad cultural de un territorio.
Desde corredores verdes que reconectan lo urbano con lo natural, hasta proyectos que devuelven energía a la red o regeneran vínculos comunitarios, el concepto de edificación regenerativa transforma la manera en que concebimos el desarrollo. “También nos obliga a repensar la estética: un paisaje regenerativo no es perfecto, es biodiverso y funcional”.
Tecnología, datos y diseño inteligente
La innovación tecnológica es uno de los pilares de Green Loop. Desde plataformas para simular el comportamiento térmico de una vivienda en escenarios climáticos futuros, hasta sistemas de modelado paramétrico que prueban cientos de combinaciones para optimizar el rendimiento energético de un edificio, las herramientas son cada vez más sofisticadas.
También destacan los gemelos digitales y la inteligencia artificial aplicada al análisis de grandes volúmenes de datos. “Podemos modelar todo un portafolio de activos inmobiliarios, priorizar intervenciones y proyectar hojas de ruta hacia la carbono neutralidad”, resume.
Alianzas y casos ejemplares
“La empresa privada avanza, pero el cambio real necesita al Estado y a los organismos internacionales”, sostiene Esteban. Sin políticas públicas que acompañen, el impacto se limita a los pioneros. Por eso, destaca el rol clave de las alianzas entre gobiernos, desarrolladores y expertos para acelerar la transformación.
En cuanto a referencias globales, menciona a Colombia como caso destacado por su liderazgo en proyectos LEED for Communities. También destaca modelos como el de París y sus ciudades de 15 minutos, los movimientos de urbanismo sustentable en Estados Unidos, y el enfoque integrador de Singapur. “Tenemos mucho que aprender, pero también mucho que mostrar”.
Mirada al futuro: lo urbano, lo natural y lo social
Si los criterios regenerativos se adoptaran masivamente, las ciudades cambiarían profundamente: menos infraestructura gris, más infraestructura verde y mayor integración entre humanos y naturaleza. “Vamos a tener que aprender a cohabitar, a reconectar con lo vivo”.
También imagina un tejido social más fuerte, con ciudades policéntricas, conectadas, donde el tiempo y la calidad de vida cobren más valor que la expansión desmedida. “Todo eso es regeneración. No es solo ecológica, es también humana”.
Consejos para quienes recién empiezan
A los profesionales del real estate que quieren integrar sustentabilidad pero no saben cómo, les deja un mensaje claro: “Asesórense bien. Un buen consultor puede representar solo el 0,3% del presupuesto del proyecto, pero su impacto puede ser enorme. Y eviten soluciones superficiales. Primero hay que reducir demanda, después sumar tecnología”.
Latinoamérica: potencia natural y oportunidad global
Si bien no hay rankings formales, Esteban cree que la región tiene una ventaja inigualable: su biodiversidad. “Tenemos todo. Lo que falta es cambiar el chip: entender que cuidar puede ser más rentable que explotar”.
Propone el ecoturismo regenerativo como ejemplo de economía basada en la conservación. “La gente quiere reconectar. Nosotros tenemos los bosques, las comunidades y la posibilidad de mostrarle al mundo otro camino”.





