«Compré mis primeras acciones a los 17 años y mi primer inmueble a los 20», recuerda. Su trayectoria en el sector inmobiliario comenzó por su conocimiento y redes de contacto, pero a lo largo de los años ha incursionado en diversas industrias como restauración, eventos, logística y marketing. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 marcó un punto de inflexión en su carrera.
«Después del COVID y viendo el boom del sector turístico, quería ingresar en este mercado de alguna manera», explica. Evaluó opciones en destinos como México, Costa Rica, Perú y Filipinas, pero finalmente aterrizó en Tanzania, África, gracias a un contacto cercano. «Me enamoré del país y del continente por su potencial y su belleza», afirma. En 2022 adquirió su primer hotel, actualmente gestionado por una empresa especializada, y en 2023 inició la construcción de un nuevo establecimiento en pleno Parque Nacional del Serengeti.
Expansión y estrategia: África y Asia como nuevas fronteras
Europa fue su punto de partida, un mercado maduro con estabilidad económica y alta demanda inmobiliaria. «A día de hoy, sigo haciendo operaciones inmobiliarias en Europa, pero creo que le queda cada vez menos», señala. En el sector hotelero, su estrategia ha sido distinta: «No invertiría en Europa en este momento ni con una visión a futuro».
Para Gleez, el crecimiento global está en África y Asia. «El desarrollo turístico en África está en plena expansión, con oportunidades inmensas en el sector hotelero y de lujo», afirma. Destaca que cadenas como Meliá y Four Seasons abren nuevos hoteles constantemente, mientras aerolíneas como Qatar, KLM y Turkish incrementan sus rutas diarias en la región.
En 2024, decidió dar un paso más y expandirse a Asia, con Lombok, Indonesia, como su nuevo destino estratégico. «Creo que no estar en Asia en un futuro es un error. Es el futuro del mundo», asegura. Lombok, a su juicio, se perfila como «el nuevo Bali», un mercado con alto potencial para desarrollos hoteleros de lujo.
Proyectos internacionales: desafíos y oportunidades
Gleez actualmente desarrolla hoteles boutique y resorts de lujo en ubicaciones estratégicas de Tanzania. «Elegimos este país por su crecimiento turístico, estabilidad y belleza natural», explica. Su enfoque no es solo financiero, sino también sostenible y exclusivo. «Nuestra meta es ofrecer a los inversores globales propiedades con alto retorno financiero y, al mismo tiempo, generar un impacto positivo en las comunidades locales».
En Asia, ha encontrado un mercado vibrante y en constante crecimiento. «Bali ya está saturado, pero Lombok tiene todo para convertirse en el nuevo referente del turismo de lujo», afirma. Sin embargo, el proceso no ha estado exento de desafíos. «Los aspectos culturales y legales pueden ser complejos, pero la clave es contar con expertos locales y construir relaciones de confianza con socios estratégicos», destaca.
El perfil de inversores y su impacto en el mercado
Los desarrollos de Gleez han atraído a un espectro diverso de inversores, desde fondos de inversión hasta influencers y artistas. «Diseñamos oportunidades únicas con un concepto 360, siempre pensando en el inversor como figura clave», comenta. Su estrategia de visibilidad ha sido clave para generar confianza y atraer a nuevos socios.
Visión a largo plazo: Innovación y compromiso social
Gleez sigue explorando nuevos mercados con alto potencial, incluyendo Medio Oriente y América Latina. «Nuestro objetivo es diversificar inversiones y seguir innovando en el sector inmobiliario y hotelero», enfatiza.
Más allá de la rentabilidad, busca generar impacto social. «Hemos implementado iniciativas como escuelas, clases de inglés para locales y ligas de fútbol que subvencionamos», destaca. Para Gleez, el éxito empresarial no solo radica en la rentabilidad, sino en «dejar una huella positiva en las comunidades donde operamos».





