Para el arquitecto Martín López, socio de MAHE, apostar por la sustentabilidad no es una opción, sino una necesidad. «Si uno comprende profundamente el beneficio que conlleva incorporar atributos de sustentabilidad a un edificio, quedan pocas dudas de por qué es necesario hacerlo», afirma.
MAHE se ha consolidado como una de las primeras desarrolladoras en Argentina en obtener certificaciones de eficiencia energética en sus proyectos. Su compromiso con la innovación y la sustentabilidad la ha posicionado como un referente en el sector.
Certificaciones que marcan la diferencia
Uno de los hitos más importantes en esta materia es PH ECO Renta® 11 en Palermo, el primer proyecto multifamiliar en Buenos Aires en obtener la certificación EDGE Advanced. Esta acreditación internacional, otorgada por una entidad del Banco Mundial, exige altos estándares en diseño arquitectónico y ejecución de obra. «Ser los primeros siempre conlleva un esfuerzo mayor, pero lo encaramos convencidos de que el costo ‘pionero’ estaba más que justificado», señala López.
Además, PH ECO Renta® fue pionero en contar con el etiquetado de eficiencia energética, un sistema regulado en Argentina desde 2023 a través del Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas (PRONEV). «Este proceso de etiquetado permite evaluar múltiples indicadores de una vivienda, desde la calidad de los materiales hasta el equipamiento y las energías alternativas», explica López. En el futuro, esta certificación no solo generará ahorros en consumo energético, sino que también permitirá acceder a beneficios impositivos y reducciones fiscales, como sucede en otros países donde el etiquetado ya es obligatorio.
Equilibrio entre innovación, costos y eficiencia
Uno de los desafíos clave de la sustentabilidad en la construcción es el costo. «Año a año, los costos asociados al equipamiento sustentable se van reduciendo paulatinamente», explica López. Diseñar con criterios sustentables desde el inicio permite optimizar recursos sin generar sobrecostos innecesarios. «A veces se cree que diseñar en forma sustentable es gastar más en materiales, pero si se planifica desde cero con estos criterios, los costos no son mucho mayores», destaca.
En términos de materiales, se han implementado innovaciones como el uso de aislantes térmicos de lana de oveja, un material sostenible, renovable y biodegradable que reemplaza la tradicional lana de vidrio. También se han incorporado ventanas de PVC con doble vidriado hermético, una solución que reduce la transmitancia térmica y evita la condensación, mejorando el confort en los hogares.
Reducción de consumo y eficiencia energética
La reducción del consumo de energía, agua y materiales sin perder calidad es una prioridad en los nuevos desarrollos. «Pensar un proyecto desde cero con estas obligaciones es más simple que adaptar una construcción existente», comenta López. En ese sentido, MAHE trabaja bajo estrictas normativas como las normas IRAM y el Código de Edificación de la Ciudad de Buenos Aires. Se implementan techos verdes, suelos absorbentes y sistemas de reutilización de agua de lluvia para riego y limpieza. Además, la incorporación de paneles solares fotovoltaicos permite generar energía limpia y reducir la dependencia de la red eléctrica.
Más allá de la construcción: un cambio en el estilo de vida
El diseño de proyectos con una visión sustentable también implica repensar la forma en que se habitan los espacios. «Promovemos edificios sin amenities innecesarios, con bajos costos de mantenimiento y casi sin espacios comunes, lo que permite reducir expensas y asegurar que cada propietario cuide su propio espacio», explica López.
El interés por la vivienda sustentable en Argentina sigue en crecimiento. «Como suele suceder con otras innovaciones, el interés del comprador se genera de forma paulatina. Lo que más llama la atención del público es el ahorro que se logra», señala. Sin embargo, para una adopción masiva se requieren incentivos estatales. «Países como los de la Unión Europea ya han implementado regulaciones obligatorias en eficiencia energética. En Argentina, municipios como San Carlos Sud en Santa Fe han comenzado a exigir certificaciones, y creemos que es cuestión de tiempo para que se extienda a otras localidades», agrega.
El futuro del real estate en Argentina
La eficiencia energética será un factor clave en el desarrollo inmobiliario de la próxima década. «La curva de conocimiento, valoración y adopción será más o menos rápida en la medida en que el ahorro económico resulte significativo», sostiene López.
Para otros desarrolladores que buscan integrar la sustentabilidad en sus proyectos, el arquitecto recomienda «informarse en detalle y contar con profesionales preparados en el tema. Hoy puede parecer un gasto extra, pero en el futuro será una condición indispensable para mantenerse competitivos». En un mercado donde la sostenibilidad ya no es una tendencia sino una necesidad, estar preparado marcará la diferencia.





