Fundada en 2017, Creditú la fintech responsable de este modelo nació con una idea central: ampliar el acceso a la vivienda en un contexto donde miles de familias, aun pagando cada mes por su hogar, no logran cumplir los requisitos del sistema hipotecario tradicional. Esa visión dio origen a Hogar Hoy, la plataforma de leasing habitacional que combina arriendo con opción de compra y subsidio estatal para habilitar una vía concreta que transforma el pago mensual en un camino real hacia la propiedad.
Del pago sin retorno a un avance real
Tomás Monge, Gerente de Estrategia de Creditú, explica que el punto de partida fue observar que “muchas familias que pagan todos los meses —puntuales, responsables y con capacidad real de pago— no logran acceder a un crédito hipotecario por temas formales: ingresos variables, poca antigüedad laboral o no tener ahorros suficientes para el pie”.
La propuesta integra dos elementos clave:
- Leasing habitacional, que permite vivir desde el inicio en la vivienda que se aspira adquirir.
- Subsidio DS120, que reduce una parte del valor final y habilita la opción de compra.
Gracias a esta combinación, Monge señala que “pagar la vivienda deja de ser un gasto sin retorno y pasa a convertirse en un avance hacia la propiedad”.
El modelo está pensado especialmente para trabajadores independientes, familias jóvenes, migrantes y personas con ingresos variables o dificultad para reunir un pie alto. No es, aclaran el ejecutivo, la alternativa adecuada para quienes ya tienen un crédito hipotecario aprobado o buscan viviendas sobre las 2.200 UF.
El desarrollo de esta solución implicó articular financiamiento privado, tecnología y subsidio estatal. Monge comenta que de esa experiencia surgió un aprendizaje clave: “cuando el sector privado y el Estado trabajan alineados, el impacto es mucho mayor”. También se hizo evidente la necesidad de simplificar procesos: “si no lo haces entendible, la gente no se atreve a postular aunque la solución sea buena”.
La reciente ronda Serie A de US$ 6 millones permitió fortalecer tecnología, ampliar la evaluación de viviendas y adaptar el modelo a otros países de la región. “Perú y Brasil tienen exactamente el mismo problema que vemos en Chile”, afirman: familias con capacidad de pago que quedan fuera del crédito formal por razones administrativas. Uno de los principales desafíos ha sido asegurar que cada vivienda cuente con documentación completamente regularizada: títulos, certificados municipales, recepción final y dominio vigente. Aunque la vía de acceso es el leasing habitacional, el proceso requiere una revisión rigurosa ante municipios, Conservador de Bienes Raíces y entidades públicas.
Otro reto fue integrar información proveniente de múltiples fuentes en una plataforma simple y transparente. A nivel operativo, ampliar la escala del modelo exige evaluar más viviendas, más familias y mantener procesos claros, rápidos y regulados. El mercado inmobiliario ha reaccionado positivamente: desarrolladores ven una oportunidad para ampliar su base de compradores, corredores encuentran una alternativa para clientes rechazados por la banca y propietarios valoran la de este modelo.
Una vía hacia movilidad social y un nuevo paradigma de acceso
Más allá del instrumento financiero, la propuesta apunta a transformar el significado del pago mensual de vivienda. Desde Creditú resumen la intención en una frase: el modelo busca ser “un puente” capaz de habilitar, por primera vez, una ruta clara hacia la propiedad para quienes hoy solo pagan mes a mes sin posibilidad de avanzar.
“Queremos que el pago mensual deje de ser sinónimo de permanencia indefinida y se convierta en un avance real hacia la propiedad. Ese cambio tiene un impacto enorme en movilidad social, estabilidad familiar y proyección a largo plazo”. Con mirada regional, sostienen que los modelos híbridos —que combinan subsidios, tecnología y financiamiento privado— representan una respuesta necesaria frente a la diversidad laboral y económica que caracteriza a América Latina. Su visión de largo plazo apunta a democratizar el acceso mediante soluciones flexibles, escalables y diseñadas para realidades que el sistema tradicional aún no logra incorporar.





